Mensaje de Mons. José Mazuelos para el DOMUND 2026 "Uno en Cristo, unidos en la misión"


El próximo 18 de octubre celebraremos el Domingo Mundial de las Misiones, DOMUND, una jornada especialmente significativa porque alcanza su centenario. Hace cien años, el papa Pío XI instituyó esta Jornada para que toda la Iglesia recordara que la misión no es tarea de unos pocos, sino responsabilidad de todos los bautizados. Hoy, un siglo después, el papa León XIV nos invita a vivirla bajo un lema profundamente actual: «Uno en Cristo, unidos en la misión».

MENSAJE DOMUND 2026 MONS. JOSE MAZUELOS OBISPO DE CANARIAS


En la catedral de Santa Ana el papa León XIV nos invitaba a la misión y nos recordaba que es tarea de todos anunciar el evangelio. Ponía por delante nuestra realidad canaria que nos interpela de una manera particular, ya que tenemos una sociedad marcada por el turismo, por la movilidad, por la secularización, por nuevas formas de pobreza, por la soledad de muchas personas y también por la presencia de hombres y mujeres migrantes que llegan a nuestras islas buscando una vida mejor. Ante esta realidad no podemos permanecer indiferentes.

Todo ello nos plantea una pregunta misionera: ¿cómo podemos anunciar hoy a Jesucristo?
La respuesta no puede consistir simplemente en hacer más actividades. Necesitamos volver a Cristo y renovar nuestra condición de discípulos misioneros. Una Iglesia misionera es una Iglesia que escucha la Palabra de Dios, celebra la fe, sale al encuentro de las personas y se hace cercana a quienes buscan sentido, esperanza y una vida digna.

La experiencia de la migración nos recuerda, además, que la Iglesia no puede encerrarse en una mirada exclusivamente local. Por eso, este DOMUND nos invita a mirar también más allá de nuestras islas. La Iglesia es católica porque no conoce fronteras. Hay Iglesias jóvenes que necesitan nuestra ayuda; comunidades cristianas que carecen de sacerdotes, catequistas, templos o recursos para la evangelización; pueblos donde anunciar el Evangelio exige una entrega generosa y, en ocasiones, arriesgada.

Por eso, cuando este domingo hagamos nuestra colecta del DOMUND, no pensemos que estamos simplemente colaborando con una campaña, estamos
participando en la misión universal de la Iglesia. Nuestro don, por pequeño que sea, se une al de millones de cristianos y permitiendo que el Evangelio pueda ser anunciado y que las Iglesias más necesitadas puedan crecer y servir a sus pueblos.

Pero el DOMUND nos pide algo más que una ayuda económica: nos pide oración, nos pide agradecer la entrega de tantos hombres y mujeres que han dejado su tierra, su familia y sus seguridades para llevar a Cristo a lugares donde el Evangelio apenas comienza a ser conocido. Y nos pide, finalmente, asumir nosotros mismos nuestra responsabilidad misionera. Todos somos necesarios, un padre y una madre que transmiten la fe a sus hijos son misioneros, un catequista que acompaña a un niño es misionero, un joven que vive su fe con alegría entre sus compañeros es misionero, un enfermo que ofrece su sufrimiento por la Iglesia y por quienes anuncian el Evangelio es misionero, un sacerdote que entrega cada día su vida al servicio de una comunidad es misionero, una religiosa, un religioso, un laico que cruza las fronteras para anunciar a Cristo es misionero. También son misioneros quienes en nuestras parroquias acogen a personas migrantes o acompañan a una familia que atraviesa dificultades.

En este centenario, no dejemos que el DOMUND se convierta simplemente en una fecha más del calendario pastoral. Hagámoslo una ocasión para renovar nuestra vocación misionera. Preguntémonos personalmente: ¿a quién me está enviando hoy el Señor? ¿A quién puedo acercar una palabra de esperanza? ¿Qué puedo hacer para que alguien que se ha alejado de la Iglesia vuelva a experimentar que Dios lo espera? ¿Cómo puedo colaborar con la misión universal?

Y pidamos especialmente al Señor por nuestros misioneros y misioneras. Muchos de ellos llevan el nombre de Canarias en su corazón y hacen presente a nuestra diócesis en lugares lejanos. Démosles las gracias, acompañémoslos con nuestra oración y sostengámoslos con nuestra generosidad.

Que la celebración de estos cien años del DOMUND nos ayude a comprender que la Iglesia existe para evangelizar y que cada bautizado tiene un lugar en esta misión.

Que María, Nuestra Señora del Pino, Reina de las Misiones, que acompañó a los apóstoles en los comienzos de la Iglesia, acompañe también a nuestra Diócesis de Canarias. Que nos enseñe a permanecer unidos a Cristo, a caminar unidos entre nosotros y a salir con alegría al encuentro de todos.

Un abrazo afectuoso en Cristo,
Mons. José Mazuelos.
Obispo de la Diócesis de Canarias.